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Las Relaciones Filiales en Puerto Rico

Por: Lcda. Lisandra Rodríguez Moreno

En esta época de celebraciones de días festivos recibimos muchas consultas sobre los derechos que tienen los padres no custodios a relacionarse con sus hijos. Es muy común, cuando la comunicación y la relación entre los padres separados no es la mejor, que se generen conflictos en los días que el padre no custodio compartirá con sus hijos.

En nuestro país la celebración de las festividades navideñas es una extensa y de un sinnúmero de actividades familiares. Cada padre desea que sus hijos estén con ellos en las respectivas actividades y en los días de celebraciones importantes en nuestra cultura. ¿Cómo se establecen estos planes de relaciones filiales para que los padres tengan oportunidad de relacionarse? Cuando los padres pasan por un proceso de divorcio, en el mismo se determina quién tiene la custodia de los hijos menores de edad y se establece el plan de relaciones filiales para el padre no custodio. Usualmente ese plan de relaciones filiales incluye unas disposiciones de cómo se atenderán los derechos de los padres y los niños en las festividades navideñas. Si los padres nunca se casaron, no hay un decreto de custodia y relaciones filiales, a menos de que se solicite expresamente al tribunal cuando se da la separación. En muchas ocasiones se evalúa la custodia y relaciones filiales cuando se solicita una pensión alimentaria. Los problemas surgen cuando no existe ese decreto de custodia y se depende de la voluntad de los padres, y cuando existe la orden del tribunal y el padre custodio no lo cumple. La realidad es que los hijos menores de edad tienen derecho a tener una relación saludable y estable con cada uno de sus padres.

Atendiendo esta situación, se creó la ley sobre la custodia compartida modificando la política pública respecto a la custodia, de manera que en los casos de divorcio, se considere en primer lugar que la custodia sea compartida. Antes de esa ley, la práctica era que un padre tuviera la custodia y que el otro padre tuviera el derecho de relaciones filiales. A pesar de que existe esta política pública, la transición ha sido lenta, tanto en los tribunales, como en nuestra sociedad en general, al ver tantos casos de padres no custodios con problemas para relacionarse con sus hijos.

La custodia es con quien viven los hijos menores de edad, tomando en consideración el mejor bienestar de los menores. Para poder lograr un arreglo de custodia compartida es indispensable que exista una comunicación adecuada entre los padres. Los mismos deben tener la capacidad, disponibilidad y firme propósito de que se pueda lograr el acuerdo de custodia compartida, el cual incluye un plan para compartir los días festivos. Si entre los padres existe hostilidad o tensiones es muy difícil que se pueda lograr un plan adecuado. Cuando uno de los padres es quien tiene la custodia de los hijos menores, existe el derecho del padre no custodio a relacionarse con sus hijos. Estas relaciones son importantes para asegurar el desarrollo y la estabilidad emocional del hijo menor de edad. Existe una presunción de que relacionarse con el padre no custodio es para el mejor bienestar del menor. Si no existe un plan entre los padres, se debe acudir al tribunal para que se establezca un plan de visitas. La manera tradicional era establecer un plan los fines de semanas alternos y los días festivos especificarlos claramente y alternar los mismos de año en año para que ambos padres tengan la oportunidad de disfrutar los días festivos.

Lamentablemente existen padres que desean alejar a los hijos menores de edad del otro padre. Estos padres entorpecen los días de visitas del otro padre; tomando acciones como: organizar actividades con los hijos durante el periodo de visitas con el otro padre, desvalorizar el otro padre frente a sus hijos, no informar al otro padre de actividades de sus hijos o citas importantes, tomar decisiones sobre sus hijos sin consultarles al otro padre, entre otras.

Cuando esta conducta es persistente se conoce como el Síndrome de Enajenación Paternal. Si un padre es víctima de esto, para evitar que los lazos afectivos entre sus hijos y él sean destruidos, es importante que se acuda al tribunal para detener esta conducta. Debemos recordar que el padre no custodio es el que tiene el derecho de relacionarse con sus hijos menores de edad, pero este derecho es voluntario. Los tribunales no pueden obligarlo a ejercer este derecho. Los menores deben estar en un ambiente agradable y seguro para su mejor bienestar, si el padre no desea establecer estas relaciones, las mismas no se llevaran a cabo.

A raíz de las diferencias y circunstancias que existen entre las parejas, las situaciones que pueden surgir con los hijos menores de edad pueden ser diversas. Lo correcto es que los menores y los padres deben tener tiempo para relacionarse y compartir de manera regular y en los días festivos. Si no se da esta relación de una manera regular, debe asesorarse legalmente para explorar qué alternativa puede ayudarles a que se pueda dar una relación estable con sus hijos. La información brindada en este artículo, es una orientación general y no debe ser considerada como una consulta legal específica. Para una consulta personalizada, se pueden comunicar a la oficinas del Estudio Legal Rodríguez Moreno, al 787-603-5199, búsquenos en Facebook o visite nuestra página web:www.estudiolegal-pr.com.

   

 

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